22 de agosto de 2007

Experiencias personales con el transantiago I


Como no tengo nada nuevo que escribir, no por falta de ideas, sino que por que por que mis ideas estan muy freak estos dias, prefiero contarles como me ha ido con el transantiago y los sucesos extraños que he tenido que vivir.

Vivo en Quilicura, y tomo el troncal 305 o 309. En mi comuna, solo hay de esas micros viejas reacondiconadas, no de las nuevas que son mas comodas. Bueno el asunto es que el otro dia venia a mi casa, la micro llena, y yo gracias a Dios con mi reproductor a todo volumnen. De repente sono una especie de estruendo, y la micro se lleno de polvo. Resulta que se le habia REVENTADO un neumatico. Yo cache porque la gente dio como un saltito, al escuchar la explosion. Yo casi no escuche por los audifonos. Llegue a mi casa y le conte a mi viejo y me dijo que los reventones de esos neumaticos grandes se producen por dos cosas, o exceso de peso sumado a exceso de presion en la inflada (descartado, porque los neumaticos son de camion, y aguantan mas de 40 toneladas, peso imposible para una micro, a no ser que vaya como con 200 personas) o por que la rueda esta tan lisa, que comienzan a verse los alambres que llevan los neumaticos, o sea, por poca mantencion.

Dias despues, de viaje al metro, una micro se quedo en pana, porque el sistema electrico estaba fallando, y la micro estaba humeando adelante. Y hoy dia, nuevamente la micro quedo en pana de un neumatico de adelante.

Lo mas penca, es que tienes que esperar la que viene, y como van tan llenas, quedas parado en la pisadera, mas apretado que la mierda, y con un olor a cuerpo digno de sauna que aromatiza la micro. Andar en micro en lo peor que hay, sobretodo si te toco una empresa en tu barrio.

13 de julio de 2007

Ufff


Sinceramente, en este momento estoy asi. Sin mas comentarios.

11 de julio de 2007

Nuevo Nuevo Nuevo


En la Guantera

Hola a todas y todos. Ya que no se que mas escribir en este blog, decidi escribir un poco mas de lo que me gusta. Visitenme, no se arrepentiran.

Saludos y que lo pasen bien
Juan carlos Gonzalez

9 de mayo de 2007

ESTE BLOG ESTA TEMPORALMENTE FUERA DE SERVICIO




Gracias a todos los que me leyeron y que me dieron animos. Estoy un poco falto de ideas, asi que dejo el blog por un tiempo. Si quieren comunicarse conmigo, escrinbanme a juankk@gmail.com .


Gracias totales como decia un argentino, y nos estamos leyendo.


Juan Carlos

El Inútil de la Familia


Quizás por obligación o quizás por gusto (de verdad no se), tuve que leer El Inútil de la Familia del destacado escritor nacional, Jorge Edwards.

El libro es mitad novela, mitad biografía, y relata la vida del también escritor chileno Joaquín Edwards Bello. Joaquín, joven de la aristocracia chilena nacido a fines del siglo XIX, vivió en un periodo de profundos cambios en la sociedad chilena. Pero la característica que mas lo marca, es que fue considerado como un paria, un indeseable de la conocida familia Edwards por el solo hecho de dedicarse a la Literatura, pero sobretodo por mostrar la decadencia de la aristocracia chilena que se desvivía por imitar las costumbres francesas de principios del XX. Así, Jorge nos muestra como a principios de 1900 (y también como hoy), una persona puede ser apartada, y olvidada por el solo hecho de criticarse a si mismo, y a la sociedad en la que se desenvuelve.

Es un libro un poco lento al principio, que exige algún conocimiento de literatura, pero que sin duda comienza a adquirir velocidad después de que Jorge relata el nacimiento de la primera novela de Edwards Bello, y tras la cual queda marcado para siempre.

Sinceramente es un libro recomendable, en que Jorge Edwards se da el gusto de repasar sucesos de la historia de Chile (y del mundo), que suceden de forma paralela a la vida de Joaquín, y que de alguna forma lo marcan tanto en su forma de escribir, como en su forma de comportarse. Así, este inútil de la familia, termina viviendo a cuadras de donde vivía cuando joven, pero que más de 50 años después es considerado un barrio "penca".

De uno a siete le doy un 5.5.

Saludos